jueves, 30 de abril de 2015

Los trolebuses en Santander (II)

Los trolebuses a El Astillero

Una vez que la Empresa Muñoz transfiere la concesión de la línea de trolebuses de Santander a El Astillero a la empresa Compañía de Trolebuses Santander-Astillero (CTSA) en 1953, el nuevo concesionario encarga a la empresa alemana MAN cinco trolebuses para cubrir el servicio. Éstos eran del modelo MK 3, estaban carrozados por la empresa alemana Kassborher y fueron numerados del 1 al 5. Eran de color gris en su parte inferior y de color crema en su parte alta. Para la alimentación de la línea eléctrica la empresa CTSA compró en Inglaterra dos estaciones transformadoras y rectificadoras.

Trolebús en la Plaza del 18 de Julio (actual Plaza de la Constitución) de El Astillero


Trolebús en la calle Cádiz de Santander

El recorrido desde Santander a El Astillero, unos 11 Km, estaba previsto que durara unos 25 minutos a una velocidad máxima de 70 Km/h (el tranvía tardaba, aproximadamente, hora y media en hacer el mismo recorrido). El 20 de mayo de 1955 empiezan las pruebas de los nuevos trolebuses, en los que han trabajado ingenieros de varias nacionalidades para ponerlos a punto. Mientras duraban las obras de instalación de los postes y del tendido eléctrico, y las pruebas de los trolebuses, el servicio era prestado por medio de autobuses. El servicio con trolebuses se inaugura oficialmente el 17 de junio de 1955.

En 1960 la empresa London Transport, responsable del transporte público en Londres, puso a la venta un lote de 125 trolebuses de dos pisos usados. Eran unidades del modelo Q1 de la marca BUT (British United Traction), fabricados entre 1948 y 1952, que estaban en muy buen estado y se ofrecían a un precio muy interesante.

Diversas empresas españolas, CTSA entre ellas, mostraron su interés en la operación y se unieron en la compra para así solicitar de forma conjunta los permisos de importación y agilizar los trámites. El coordinador de la operación fue Joaquín Peñalosa, director de la Compañía del Tranvía de San Sebastián, ya que ésta fue la primera empresa en mostrar interés en la adquisición de los trolebuses ingleses.

En diciembre de 1960 se obtuvo el permiso necesario para la importación, autorización que expiraba el 10 de marzo de 1961, por lo que era muy urgente proceder a la compra de los trolebuses y a su traslado a España. La entrega de los trolebuses por parte de la empresa London Transport se produjo el 12 de febrero de 1961, siendo embarcados ese mismo día. La empresa Anso y Compañía fue la responsable de su traslado a España, a donde llegaron las primeras unidades dos días más tarde a bordo del barco Hille Oldendorff.


Debido a una serie de discrepancias con la Aduna del puerto de Pasajes sobre cómo debían valorarse los trolebuses para pagar el impuesto de importación, éstos estuvieron retenidos hasta el mes de mayo. Una vez resueltos los problemas, los trolebuses fueron repartidos y enviados a sus ciudades de destino, aunque algunos fueron traídos en barco directamente a Santander.


Desembarco de trolebuses en el puerto de Santander (1961)

También debieron ser adaptados y hubo que poner las puertas de acceso en el lado derecho ya que, al ser ingleses, las tenían en el lado izquierdo. Sin embargo, el puesto del conductor se mantuvo en el lado derecho.

Trolebús en El Astillero
(Autor: José A. Tartajo)

Trolebús en la calle Cádiz de Santander

Cuando la empresa CTSA recibió los seis trolebuses que había comprado, les dejó el color rojo original, al contrario que en otras ciudades. Además, pintó del mismo color los cinco trolebuses MAN que ya tenía. Entraron en servicio inmediatamente y estuvieron en uso hasta que la empresa los reemplazó por autobuses en 1975.

Cocheras de la empresa CTSA en Maliaño

Los trolebuses a El Astillero salían de la calle Cádiz y seguían por la calles Castilla, Eduardo García del Río (donde aún se pueden ver varios postes del tendido eléctrico y el pequeño edificio de ladrillo rojo en el que hubo una estación transformadora), El Empalme, el Primero de Mayo y por la carretera de Burgos seguían hasta Maliaño, donde tomaban la carretera a Bilbao hasta El Astillero. El recorrido de vuelta lo hacían por las mismas calles. Cuando el tráfico de entrada a Santander se pasó a la calle Marqués de la Hermida, en la calle Castilla se dejó reservado el carril izquierdo sólo para el trolebús, dado el gran coste que supondría instalar un tendido eléctrico por las calles Marqués de la Hermida y Antonio López.

Una curiosidad: cuando los trolebuses fueron retirados del servicio, el número 8 fue comprado por el Museo de Trolebuses de Sandtoft, en Inglaterra, donde fue totalmente restaurado a su estado original y está en uso con el nombre de London 1812.


Bibliografía

Para la realización de estos artículos sobre los trolebuses en Santander he utilizado la siguiente bibliografía:


Algunas de las fotografías que aparecen estos artículos también proceden de los citados blogs.



martes, 28 de abril de 2015

Los trolebuses en Santander (I)

Aunque ya dediqué unos artículos a los trolebuses municipales en Santander y a los de El Astillero, y a pesar de que la documentación existente es muy escasa en el caso de Santander, voy a dedicar un par de artículos a hablar sobre la historia de los trolebuses que circularon en Santander, al igual que hice con los tranvías. 


Los trolebuses municipales

Los trolebuses comenzaron a funcionar en Santander el día 17 de julio de 1951. Previamente se había constituido la Empresa Municipal de Transportes. Los trolebuses sustituyeron a los tranvías, a excepción de la línea de Miranda, activa hasta el 15 de noviembre de 1953. A las 10 de la noche, los primeros cuatro vehículos, alineados junto a los Jardines de Pereda, son bendecidos y el alcalde, Manuel González-Mesones, corta la simbólica cinta y la comitiva emprende viaje dirección a El Sardinero. Allí se celebra una cena-fiesta en el Hotel Sardinero, donde a los postres se leen cartas de felicitación y termina el acto don Emilio Botín, mostrando su apoyo a esa renovación.


Trolebuses en la avenida de Alfonso XIII

Trolebús en el paseo de Pereda, frente a la Delegación de Hacienda

La primera línea fue Alfonso XIII-Sardinero. Unos años después pasó a ser Valdecilla-Sardinero. Los primeros trolebuses eran marca Pegaso y estaban carrozados por la empresa Material Móvil y Construcciones (MMyC), antiguos Talleres Carde y Escoriaza, de Zaragoza, y formaban una serie de 12 unidades, numerados 1 a 12. La siguiente serie la formaron 5 unidades, también fabricadas por Pegaso. Estas unidades, carrozadas por la empresa barcelonesa MACOSA, eran un poco más grandes y tenían 3 puertas laterales, lo que facilitaba la rápida subida y bajada de los pasajeros.

Trolebús en la plaza de Las Brisas

Parada de trolebús en la avda. de Calvo Sotelo, frente a Correos

El recorrido en El Sardinero terminaba en la plaza de las Brisas, frente a los Jardines de Piquío. Hasta hace no muchos años la plaza estaba dividida en dos y allí daban la vuelta. De hecho, aún es posible ver el trazado que tenía la curva. La caseta de hormigón que hay en dicha plaza era la taquilla junto a la que paraban los trolebuses y los autobuses y donde se sacaba el billete. En algunas paradas también había una taquilla para sacar el billete. Eran unas casetas metálicas de color negro. En los trolebuses, y luego en los autobuses, se subía por la puerta trasera, donde estaba el puesto del cobrador. En Valdecilla daban la vuelta frente al hospital.


Trolebús en Valdecilla

Trolebús en la avenida de Calvo Sotelo, a la altura de la Catedral

En 1955 se inaugura la línea a Peñacastillo y en 1956 se empiezan a incorporar los primeros autobuses, de origen francés, de las marcas Latil, Citroën y Chausson, estos últimos muy recordados en la ciudad. Los autobuses Chausson han sido los únicos autobuses municipales que han sido de color azul marino. Debido a un problema en la traducción cuando se hizo el pedido a la fábrica, los autobuses llegaron pintados en ese color y se decidió dejarlos así. Sólo se pintaron de azul los montantes de las ventanas. Fueron destinados a cubrir la línea Plaza de los Remedios-Miranda.

Trolebús frente al Ayuntamiento

En marzo de 1961 la Empresa Municipal de Transportes cambia de nombre y pasa a denominarse Servicio Municipal de Transportes Urbanos (SMTU). En 1970 el Consejo de Administración establece el precio del billete en 3 pesetas. Los trolebuses fueron retirados del servicio en 1971 y en 1972 es retirado el tendido eléctrico.

Una curiosidad: en 1960 nace un niño en un trolebús y la Alcaldía gratificó a los padres con 1.000 pesetas y el Consejo de Administración de la Empresa Municipal de Transportes aprobó la concesión de un pase vitalicio de libre circulación al recién nacido.


Los trolebuses en Santander (II). Los trolebuses a El Astillero


domingo, 5 de abril de 2015

Los tranvías en Santander (VI)

Tranvías que no llegaron a circular


Además de las líneas de tranvía que entraron en servicio en Santander hubo otros proyectos que, por distintas circunstancias (falta de financiación, desistimiento, denegación de la autorización, etc.), nunca se llevaron a la práctica y se quedaron en meros proyectos. Algunos de estos proyectos fallidos son los siguientes:
  • En 1875 Santos Gandarillas, concesionario del tren de la costa, solicitó la prolongación del mismo hasta los muelles de Maliaño, lo que le fue denegado.
    • En 1891 la compañía "Tranvía Urbano de Santander" recibe la autorización para crear una línea de tranvía que uniría el depósito de la "Compañía Arrendataria de Tabacos" con los muelles de La Monja y La Dehesa1, pero nunca fue llevada a la práctica.


    Tranvía en el paseo de Pereda (1912)

    • En 1916 Antonio Gutiérrez Cossío solicitó ante la Dirección General de Obras Públicas autorización para establecer una línea de tranvía que uniría la Primera Playa con Cabo Menor y  el Hipódromo de Bellavista, en Cabo Mayor. La vía tendría un ramal para ir a la Segunda Playa y parte del recorrido tendría que atravesar terrenos propiedad del solicitante.
      • En 1918 Bibiano González Sáez solicita la concesión de dos tranvías eléctricos: uno uniría Corbán con Cuatro Caminos, y otro iría desde El Sardinero hasta los Campos de Sport. También tenía el proyecto de construir un ramal que uniría estos dos tranvías.


      Bibliografía

      Para la realización de estos artículos sobre los tranvías en Santander he utilizado la siguiente bibliografía:

      • Santander. Biografía de una ciudad. José Simón Cabarga. Centro de Estudios Montañeses (1954).
      • Santander en la historia de sus calles. José Simón Cabarga. Ediciones Estvdio (2001).
      • Calles del viejo Santander. Jesús del Campo Zabaleta, "El Machinero". Ediciones Estvdio (1999).
      • Santander (Valdecilla-Sardinero). Un viaje por las imágenes de un siglo. Valeriano García-Barredo Alonso. Ediciones Estvdio (2004).
      • Blog "Ferrocarriles de España". Juan Peris Torner.
      • Blog "Historias del tren". Juanjo Olaizola Elordi.
      • Blog "Los tranvías de vapor en España". Joan Alberich.
      • Blog "Madrid. Transportes urbanos". José A. Tartajo.
      • Testimonios personales.

        Algunas de las fotografías que aparecen estos artículos también proceden de los citados blogs.
         
            Tranvía en la plaza de Farolas (1925)


            1 El muelle de La Monja, o de Maura, es el muelle en el que está la Grúa de Piedra. El muelle de La Dehesa era un embarcadero situado en el muelle de Calderón.




            jueves, 2 de abril de 2015

            Los tranvías en Santander (V)

            El tranvía a El Astillero

            En 1905, Pablo Comillon, natural de París y delegado del Consejo de la Compañía de Santander para el ensanche de la ciudad, solicitó permiso para construir un tranvía para unir las localidades de Santander y El Astillero según un proyecto que databa de 1880, y que también contemplaba una futura prolongación hasta Santoña, lo que nunca se llevó a cabo.

            El 24 de noviembre de 1905 la Gaceta de Madrid publicaba una Real Orden que autorizaba la subasta pública de la concesión de un tranvía de Santander a El Astillero. Los interesados debían presentar una fianza provisional de 6.834,26 pesetas. A dicha subasta se presentó la sociedad Nueva Montaña, que presentó un proyecto que contemplaba la conexión del Tranvía Urbano con el tranvía a El Astillero. La concesión tendría una duración de 60 años y, entre otros requisitos, establecía un período de dos años para realizar las obras necesarias y que el adjudicatario debería disponer para el servicio de un mínimo de cinco coches automotores para el transporte de pasajeros y otros cuatro para el transporte de mercancías. Como la sociedad Nueva Montaña fue el único postor que se presentó a la subasta le fue adjudicada la concesión de la línea según una Real Orden publicada el 15 de marzo de 1906. El 28 de octubre de 1907 la concesión fue completada con la autorización para conectar el tranvía a El Astillero con el tranvía urbano en Peñacastillo, donde compartían un tramo de 1.426 m.

            Tranvía en la calle San José de El Astillero (1915)

            La línea se inauguró el 5 de enero de 1909. Partía de Molnedo, seguía por el paseo de Pereda hasta la plaza de Alfonso XIII, de donde seguía por las calles Castilla y Eduardo García del Río hasta Peñacastillo, donde se unía al tranvía urbano. Desde Peñacastillo seguía por la carretera de Burgos hasta Muriedas y por la carretera a Bilbao llegaba a El Astillero, donde daba la vuelta. El recorrido tenía un total de 13.221 m. Para proporcionar un adecuado suministro eléctrico a una línea tan larga, en la calle Eduardo García del Río se construyó una estación transformadora en un pequeño edificio de ladrillo rojo, que aún se conserva, y que después alimentó el tendido de los trolebuses.

            Tranvía en la Plaza del 18 de Julio (actual Plaza de la Constitución) de El Astillero (1951)

            En mayo de 1914 el Ministerio de Fomento aprueba la transferencia de las concesiones del tranvía de Molnedo a El Astillero y del tranvía urbano, así como el enlace de ambos en Peñacastillo, a la Red Santanderina de Tranvías, pasando la empresa Nueva Montaña a ser la suministradora de la energía eléctrica. En 1921 la Red Santanderina de Tranvías pasa a ser propiedad de la empresa Tranvía de Miranda, que acabó poseyendo todas las líneas de tranvía que circulaban por Santander.

            Tranvía a El Astillero y autobús de la Empresa Muñoz en Peñacastillo (1950)

            Cuando, a finales de los años 40 e inicio de los 50, las concesiones de las distintas líneas de tranvía que había en la ciudad empiezan a caducar y el Ayuntamiento se va haciendo cargo de ellas, reemplazando los tranvías por trolebuses, la sociedad Tranvía de Miranda transfiere la concesión del tranvía a El Astillero al empresario Manuel Muñoz Diego, según una Orden del 26 de febrero de 1952 publicada en el BOE del 4 de marzo. Este empresario era el propietario de la Empresa Muñoz, de autobuses, y en una Orden del 3 de marzo de 1953, publicada en el BOE del 17 de marzo, obtuvo la autorización para sustituir los tranvías por trolebuses. El 6 de diciembre de 1953 el BOE publicaba una Orden, del 28 de octubre, por la que se autorizaba la transferencia de la línea a la empresa "Compañía de Trolebuses Santander-Astillero, S.A." (CTSA), que fue la empresa que finalmente explotó la línea.